04 mayo 2010

Rimas

Y si te guardas esos puñales, esas miradas de despedida, y por una vez en tu vida recuerdas que existo, y te olvidas de olvidarme? y si cruzas esa calle y al verme sangrando tristeza, se pasa por tu cabeza la idea de ayudarme? y si en vez de reprobarme y juzgarme todo el tiempo, miras un poco adentro y comienzas a cuestionarte? porque no es una obra de arte lo que están mirando tus ojos, ni tampoco es cosa de otros ni es una cuestión ajena. Porque nada se cambia con pena, con eso solo se empieza, y con lo primero que se tropieza es con la pereza y la impaciencia. Y si desoyes tu conciencia y te mientes a ti mismo, volveré a mi abismo mi amigo y tu a tu burbuja; lo que si no me eches la culpa si un día te la exploto, no es que yo este loco ni que sea una venganza, sino que es la desesperanza de no esperar nada, la que me lleva despertarte de ese sueño cómodo. Por que quizás después de todo no seas culpable, pero es realmente lamentable si te vuelves cómplice. Por que quizás después de todo, yo no puedo escapar solo, ni tu ayudarme si no te ayudo. Pero si construimos juntos seguro, con constancia y con firmeza, quitaremos la pobreza de mi alma y de tu alma.

19 enero 2010

Cosas de chicos I

- ¿Que haces?
- Le pregunto al árbol cómo se llama, pero creo que no me entiende porque no se hablar en arboledo
- Jaja! Pero chiquita, los árboles no hablan!
- Claro que sí, solo que hablan su idioma: arboledo.
- Pero no! Los árboles no hablan ningún idioma!
- ¿Cómo sabés?
- Porque nunca nadie ha hablado con uno.
- ¿Y cómo sabés eso? ¿Le preguntaste a todo el mundo?
- Bueno... no... pero no nunca escuché de nadie que lo haya hecho...
- ¿Y cómo podés saber que nadie jamás lo hizo? Además, eso no quiere decir que no hablen. Puede ser que nunca nadie haya hablado arboledo, o puede ser que nadie se puso a escucharlos...
- Si, puede ser... Pero, mirá, está comprobado que los árboles no hablan..
- ¿Comprobado por quiénes?
- Por señores que saben mucho de árboles...
- ¡Tanto no deben saber, porque sino hablarían con ellos!
- ¿Y qué te hace pensar que hablan?
- Que tienen vida. Las piedras no hablan; pero los perros, los gatos, las aves, nosotros, ¡hablamos!, ¿por qué no habrían de hablar ellos? ¿Qué te hace pensar que no pueden?
- Bueno... te digo que los cientificos comprobaron...
- Comprobaron que ellos no hablan arboledo. ¿Vos intentaste alguna vez hablar con un árbol?
- No, pero...
- ¿Entonces cómo sabés que no podés hablar con ellos? ¿Si te dicen que no puedes volar también te lo creerías? ¿Y si te dicen que el amor no existe? ¿Y si te dicen que nada vale la pena? ¿Y si te dicen que no puedes ser feliz? ¿Y si te dicen que el cielo es verde? ¿También lo creerías? ¿O mirarías el cielo vos mismo? ¡No creas todo lo que te dicen!
- ...Ehh... Yo... No, la verdad es que no lo había pensado así...Pero, de todos modos, ¡vos tampoco hablaste con ellos! ¿Por qué estás tan segura de que hablan?
- ¿Vos crees en Dios?
- Sí...
- Pero nunca lo viste ni hablaste con él ¿no?
- No...
- ¡Y sin embargo crees igual! Que VOS no creas que los árboles no hablan no quiere decir que de hecho no lo hagan o que otros no podemos creer que sí lo hacen. Nos guste o no, cada uno elije lo que quiere creer.
- Tenés razón, lo siento.
- ¡No importa! Este árbol debe ser medio sordo porque ya está muy viejo, voy a ver si el sauce de la esquina me contesta. ¡Si aprendo arboledo después te enseño! ¡Chau!

-¡Hey Juan! ¿En qué andás? ¿Con quién charlabas? Ah, esa era la hija de Mario, ¿no? Dicen que está media rara... media loca... que le habla a los perros y le hacen caso, que jura que las hormigas pican porque están enojadas porque contaminamos la tierra... El otro día le contó a mi mujer que hizo un pacto con los mosquitos para que no la piquen, y a cambio les deja pancitos enbebidos en jugo de tomate todas las mañanas jajaj. ¡Pobre piba!...
-Si si, si vos decís... Che yo me vuelvo a casa, quiero preguntarle a mi Potus si tiene sed... hoy hace mucho calor ¿no?. ¡Hasta luego amigo!

13 diciembre 2009

Palabras sueltas de un día en que no encontré palabras.

Puedo hablar, pero no se nunca qué decir.
Puedo ver, pero no se a donde mirar.
Puedo escuchar, pero no distingo las mentiras.
Puedo leer, pero prefiero el idioma de las miradas (aunque no lo hablo muy bien).
Tengo manos, pero son torpes.
Tengo sueños, pero tengo miedo a despertarme.
Tengo ganas del premio, pero no me gusta apostar.
Tengo cosas por ganar, pero soy un pesimo perdedor.
Tengo ganas de jugar, pero no se cómo se juega.
Tengo problemas, pero tengo amigos.
Tengo esperanza, y ahi no hay peros.

14 octubre 2009

Momento de bajon. Y nada. Y todo.
Y esa chispita se vuelve fuego. Y ese fuego te quema. Te quema por dentro. Y te duele la panza. Y te duele el cuerpo. Y te duele el dolor. Y la tristeza es ira, y la ira es odio, y el odio es ira, y la ira es tristeza.
Y te arde la cara. Y los bomberos no tienen agua. Y no consiguen escaparse los mocos. Y grita la garganta, y los labios la callan. Y al corazon tratan de anesteciarlo, y se resiste el muy estúpido!. Y las chicas que piensan no saben qué carajo pensar.
Y la almohada no entiende, pero no pregunta. No aconseja, pero su silencio acompaña. No abraza, pero se deja abrazar.
Y afuera llueve. Y adentro llueve. El pasado es reciente y perturbador. El presente es molesto e interminable. El futuro parece muerto.
Los oídos están atentos. El que escucha esta distraído. Semi en vano canta Bob, pero sigue cantando.
La verguenza no conoce amigos. No pide ayuda. No pide consejos.
Maten a la verguenza.

Y sino, que se descarguen los dedos.

09 octubre 2009

Tus ojos negros

- ¿Por qué me miras así?
- Nada... miro tus ojos.
- Ah, si? y que ves?

/Tus ojos negros-
Tus ojos; un sueño.
Tus ojos; la noche.
Tus ojos; las estrellas.
Tus ojos; la luna.
Tus ojos; luz de luna.
Tus ojos; el mar.
Tus ojos; las olas.
Tus ojos; la playa.
Tus ojos; la arena.
Tus ojos; dos sombras.
Tus ojos; dos cuerpos.
Tus ojos; la luna en tu cara.
-Tus ojos negros/

- Mmm no, no veo nada en particular. Solo me gusta perderme en el infinito de tus ojos.

11 septiembre 2009

Eolo

Salio del encierro para sentir el viento,
y respirar tranquilo, y tomarse ese tiempo.
Tiempo para oxigenar la cabeza,
para recibir ese aire puro que purifica impurezas.

Aireo las dudas, respiraron pasiones.
Oreo temores, calmaron dolores.
Pero no alcanzo, debia contarlo,
debia decirlo, debia gritarlo.
Y sin dudar solto esas dudas.
Y sin miedo largo esos miedos.

Se hizo amigo de Eolo, y le abrió su alma.
Cometio un error, aunque sintió calma
El viento todo lo escucha y todo lo cuenta.
Todo se guarda y todo confiesa.

El viento es una biblioteca de lamentos perdidos,
de emociones cifradas,
de sueños lejanos,
de todo, y de nada.

Pero se abraza a Eolo,
y se deja llevar, y es libre.
Ya no existe el afuera.
Ya puede ir donde quiera.

Sólo queda una duda,
sólo queda un temor:
que ella sepa escuchar al viento
y a sus tontos susurros de amor.

30 agosto 2009

Perdón y gracias

Disculpen ustedes caballeros..

Disculpen por hablar mucho.
Disculpen por escuchar en vez de oír.
Por prestar "demasiada atención"
Por preguntar de más.
Por no aprender de memoria. Ah, y por tener demasiada memoria.

Disculpen por no entender.
Por no entender por qué no todas las sangres son en realidad la misma.
Por qué sus muertos valen más.
Por qué sus pobres no sufren.
Por qué soy menos que ustedes.

Disculpen por dudar de su buena voluntad.
Disculpen por no temerle a todo lo que ustedes dicen que es malo.
Disculpenme por temerles a ustedes un poco también...

Disculpenme por pensar de más.
Disculpenme por soñar. Disculpen ustedes si no son los mismos sueños.
Disculpenme por ser incrédulo.

Perdón por insinuar que yo puedo sólo.
Perdón si me gusta más a mi modo.
Perdón si no acepto lo que dicen.

Honrados caballeros de fino traje, abultadas billeteras y conciencias vacías;
Señores de manos sangrientas y almas oscuras;
Señores de toga dueños de del único Dios verdadero, hábiles servidores del Orden;
Gracias por su consejo, pero creo que seguiré otro camino.
...
...
...
Esteee... ejem... serían tan amables de abrirme la puerta?
No? No importa. Ya voy a conseguir la llave. O aprenderé a forzar cerraduras.